René Descartes – Reglas para la dirección de la mente
Regla I: El fin de los estudios debe ser dar al espíritu o la mente una dirección que le permita formular juicios sólidos y verdaderos sobre todo lo que se le presente.
Regla X: Para que el espíritu se haga sagaz, es preciso ejercitarlo en buscar lo que ha sido ya hallado por otros, y en recorrer de manera metódica todas la artes y oficios de los hombres, aún los menos importantes, y sobre todo aquellos que manifiestan o suponen el orden. Yo he nacido, lo confieso, con un espíritu tal, que el mayor placer de los estudios ha consistido siempre para mi, no en escuchar las razones de los otros, sino en ingeniármelas yo mismo para descubrirlas. Habiéndome arrastrado esto solo, cuando aun era joven, al estudio de las ciencias, siempre que el título de un libro me prometía un nuevo descubrimiento, antes de llevar más adelante mi lectura, me esforzaba en ver si, por una sagacidad innata, podía yo por coincidencia llegar a un resultado semejante y evitaba cuidadosamente el privarme de este placer con una lectura apresurada.
Así pués, en un principio habrá que ejercitarse en lo que hay de más fácil, pero con método, a fin de que, por caminos abiertos y conocidos, nos acostumbremos como jugando, a penetrar siempre hasta la verdad íntima de las cosas. Por este medio, en efecto, poco a poco luego y en un tiempo más corto que lo que nunca nos hubiéramos atrevido a esperar, también nosotros tendrenos conciencia de poder, con igual facilidad, deducir de principios evidentes numerosas proposiciones que parecen muy difíciles y complicadas.