Por trece razones, una novela de Jay Asher
La historia, sucintamente, es la siguiente. Clay Jensen es un adolescente que, un buen día, recibe una misteriosa caja sin remitente dirigida a su nombre. La caja contiene siete cintas grabadas que, al parecer, le envía Hannah Baker, una compañera de clase que no hace ni dos semanas que se ha suicidado. Clay escucha en las cintas el relato que hace Hannah de las trece razones que le llevaron a quitarse la vida. A través de la voz de su compañera descubrirá que él es una de las trece personas escogidas por ella para escuchar lo que le sucedió hasta llegar a la terrible decisión de acabar con su vida.
No se puede ir por la vida actuando de manera irresponsable. Como si fuéramos estúpidos o inconscientes. O, lo que es peor, como si no tuviéramos conciencia de lo que es el bien y lo que es el mal. No se puede actuar como si aquellos o aquellas con quienes nos relacionamos no tuviesen sentimientos y emociones. Como si no les afectase absolutamente aquello que decimos, hacemos o dejamos de hacer. La irresponsabilidad es, etimológicamente, la incapacidad de dar respuesta de los propios actos. Psicológicamente está asociada a la inmadurez o a la deficiencia mental.
